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Carlos López
Lunes, 2 de abril de 2018

Descubriendo el autismo

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Hoy se celebra el día mundial del autismo

El dos de abril se celebra el día mundial del Autismo, por este motivo, Ruben Sánchez Perucha, terapeuta especializado en autismo, nos expone en este artículo en que consiste este trastorno mental.

¿Qué es el autismo?

 

En la actualidad, el autismo se incluye dentro de los trastornos del desarrollo neurológico; y se podría definir como un conjunto de alteraciones que afecta a las relaciones sociales, al lenguaje y comunicación y a las habilidades para imaginar, jugar y cambiar de unas conductas a otras.


Por tanto, se acepta que el autismo lo forma un grupo de síntomas causados por una disfunción del Sistema Nervioso Central (SNC), con gran variación en el grado de intensidad (de ahí el nombre de Trastorno del Espectro del Autismo (TEA)), cuyos criterios diagnósticos, se ajustan a los recogidos en la última versión del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5).

 

Entender a una persona con TEA

Las personas con autismo procesan la información de forma diferente a la de las “personas neurotípicas”, con esto quiero decir, que aquellos aprendizajes que nosotros aprendemos de forma innata, ellos los adquieren de manera mucho más compleja, les resulta mucho más difícil aprender una tarea por muy sencilla que nos pueda parecer. Aunque en cierto modo todas las personas necesitamos ciertos apoyos para poder adaptarnos a las demandas o exigencias del ambiente, las personas con TEA necesitan una ayuda específica y dependiendo del grado de afectación, esa ayuda será más o menos constante. Su dificultad para generalizar aprendizajes hace que precisen ayuda visual para comprender las actividades básicas de la vida cotidiana y apoyos para poder comprender el entorno de la misma forma que nosotros lo hacemos.

Imaginemos que nos mudamos a China a vivir, sin conocer nada de ese país, ni a nadie. Claramente nuestra vida allí será mucho más difícil, puesto que no conocemos el idioma, ni las señales de tráfico, ni las costumbres, ni la gastronomía, etc. Por tanto, dado que las costumbres y la forma de vida son diferentes a las nuestras, necesitaremos una serie de apoyos o recursos para poder adaptarnos y hacernos más fácil la vida en dicho país.

Si extrapolamos el ejemplo y nos ponemos en el lugar de la persona con autismo, podemos entender las limitaciones y obstáculos que este colectivo encuentran a la hora de enfrentarse al ambiente y, por tanto, necesitarán una serie de recursos, que nosotros como personas cercanas a ellas debemos proporcionarles.

Algunas personas con TEA presentan grandes dificultades de comunicación por lo que precisan de Sistemas Alternativos y Aumentativos de Comunicación (SAAC) para comunicarse. También necesitan que les anticipemos lo que va a suceder, explicándoles minuciosamente las secuencias de actividades a realizar en un momento determinado, como, por ejemplo: primero vamos al parque, luego visitaremos a la abuela, y finalmente iremos a casa a cenar…. Y cada vez que cambiemos de actividad o lugar les recordamos qué se va hacer.

Otro aspecto a tener en cuenta en nuestro trato con una persona con TEA es su dificultad para captar los dobles sentidos, ironías, chistes…, de manera, si decimos: “Vaya, como sigas comiendo así te vas a poner morado”, ellos entenderán que su piel se pondrá de color morado. Las ironías, sarcasmos, dobles mensajes, forman parte de nuestra forma de expresión, por ello si los empleamos cuando estamos con una persona con TEA, deberemos explicárselos bien de manera que pueda entenderlos.
También presentan problemas para empatizar (con ello, no significa que no tengan empatía, porque si la tienen), sino que les resulta difícil ponerse en el lugar del otro, o predecir las intenciones de la otra persona, o expresar e interpretar emociones lo cual les convierte en personas vulnerables a los engaños. Por ello si queremos expresar una emoción (enfado, alegría…) porque lo estamos pasando bien con él/ella, o ha hecho algo incorrecto… es importante que se lo hagamos saber, se lo expliquemos con claridad y nunca dejar que otras personas se puedan aprovechar de esta dificultad y les hagan daño o les engañen.

Finalmente me gustaría destacar que las personas con autismo no están encerradas en su mundo y que sí quieren disfrutar de la vida social, lo que ocurre es que no saben cómo hacerlo. Es necesario brindarles la oportunidad de adquirir competencias en habilidades sociales y de que puedan ponerlas en práctica con sus iguales. Hay que entender que ellos comprenden el entorno de otro modo y que en ocasiones necesitan su momento de soledad, al igual que todos nosotros. En definitiva, son personas con muchísimas capacidades, cariñosas, sinceras, verdaderas, únicamente hay que entenderlas, si lo hacemos, os aseguro que os llevaréis un amigo o amiga de los que duran toda la vida.

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