Más allá de las sustancias, el juego patológico
por la fundación Aepa - Centro de Adicciones de Dénia
Estamos acostumbrados a referirnos a las personas que padecen alguna adicción como “drogadictos” y/o “drogodependientes”, con lo que automáticamente la imagen que asociamos a este perfil es el de una persona que consume sustancias tóxicas ilegales.
Sin embargo, hay que recordar que, no solo son las sustancias ilegales las que producen un comportamiento adictivo sino que, generalmente, el número de personas afectadas por una dependencia a sustancias legales (alcohol, nicotina, ansiolíticos o analgésicos) es mayor que el número de personas que presentan una adicción a sustancias tóxicas ilegales, y que, las adicciones no son únicamente fruto del consumo de sustancias sino que también existen adicciones comportamentales (juego patológico). La disponibilidad y aceptación social tanto de las sustancias legales como del juego, son el principal factor por el que el número de personas afectadas es mayor.
Si tomamos como referencia la definición de juego, encontramos que, La palabra juego proviene del latín iocus, que quiere decir broma, por lo que jugar tiene como propósito inmediato entretenerse y divertirse. Entre sus funciones, aparece también la de desarrollar habilidades y destrezas intelectuales, motoras y/o sociales ya que, mediante la práctica del juego, los seres vivos aprendemos formas de socialización y adquirimos habilidades necesarias para la supervivencia.
Existen muchos tipos de juegos que cumplen las mencionadas funciones, no obstante, cuando hablamos de los juegos de azar, nos referimos a aquellos juegos en los que se realiza una apuesta que se gana o se pierde. En este caso ganar depende en gran medida de la suerte (azar) o de la probabilidad estadística y no de las habilidades o destrezas de la persona, aunque estén diseñados para crear la falsa creencia de que sí.
Es los últimos años, los tipos de juegos de azar y la forma en la que se accede a ellos ha ido aumentando y evolucionando de manera que, en la actualidad, contamos con una gran oferta de juegos de azar tanto de dominio público Loterías del Estado (SELAE) y ONCE como privado: casinos, salones de juego, empresas de juego online, etc. Según el informe anual de juego de la Comunitat Valenciana, de la Dirección General de Tributos y Juego en 2019 había en la Comunidad Valenciana 1.131 empresas de juego privado registradas (319 más que el año anterior) equivalentes principalmente a maquinas auxiliares de apuesta y máquinas tipo B (tragaperras) distribuidas en su mayoría en locales de hostelería y salones de juego.
La amplia oferta existente unida a factores como la posibilidad de obtener un beneficio económico inmediato y sin esfuerzo, han popularizado los juegos de apuesta entre la población más joven convirtiéndose el acto de apostar en una nueva forma de ocio juvenil. Además, ciertos beneficios añadidos del formato online como la comodidad que supone poder jugar en cualquier momento y lugar, la intimidad y el anonimato percibidos o la velocidad con la que se desarrolla el juego, están colaborando en el rápido desarrollo de una dependencia al juego en personas jóvenes llegando a ser una forma de regular las emociones para ellos.
Desde Fundación AEPA llevamos a cabo el programa “Tu vida no es un juego”, un programa de intervención en adicción al juego de apuesta dirigido a personas mayores de edad que presenten un patrón de juego problemático (sensación de pérdida de control, gastar más dinero del planeado, ansiedad, irritabilidad, sentimientos de culpa y/o arrepentimiento, problemas familiares, etc.). Ofrecemos atención a nivel individual y grupal para las personas afectadas por la conducta adictiva, así como asesoramiento y apoyo a familiares, quienes tienen un papel muy importante en el tratamiento del juego patológico.
A lo largo de la intervención, es preciso reducir y abandonar la conducta de juego aprendida y consolidada pero el objetivo no se reduce a conseguir la abstinencia, sino que es preciso desarrollar conductas alternativas, más adaptativas, que les permitan establecer objetivos y metas y así recuperar el control de sus vidas.
Recuerda, tu vida no es un juego, si sientes que tu vida está fuera de tu control no dudes en ponerte en contacto con nosotros.
Mónica García Santander
Psicóloga y coordinadora en Fundación AEPA Dénia.
Estamos acostumbrados a referirnos a las personas que padecen alguna adicción como “drogadictos” y/o “drogodependientes”, con lo que automáticamente la imagen que asociamos a este perfil es el de una persona que consume sustancias tóxicas ilegales.
Sin embargo, hay que recordar que, no solo son las sustancias ilegales las que producen un comportamiento adictivo sino que, generalmente, el número de personas afectadas por una dependencia a sustancias legales (alcohol, nicotina, ansiolíticos o analgésicos) es mayor que el número de personas que presentan una adicción a sustancias tóxicas ilegales, y que, las adicciones no son únicamente fruto del consumo de sustancias sino que también existen adicciones comportamentales (juego patológico). La disponibilidad y aceptación social tanto de las sustancias legales como del juego, son el principal factor por el que el número de personas afectadas es mayor.
Si tomamos como referencia la definición de juego, encontramos que, La palabra juego proviene del latín iocus, que quiere decir broma, por lo que jugar tiene como propósito inmediato entretenerse y divertirse. Entre sus funciones, aparece también la de desarrollar habilidades y destrezas intelectuales, motoras y/o sociales ya que, mediante la práctica del juego, los seres vivos aprendemos formas de socialización y adquirimos habilidades necesarias para la supervivencia.
Existen muchos tipos de juegos que cumplen las mencionadas funciones, no obstante, cuando hablamos de los juegos de azar, nos referimos a aquellos juegos en los que se realiza una apuesta que se gana o se pierde. En este caso ganar depende en gran medida de la suerte (azar) o de la probabilidad estadística y no de las habilidades o destrezas de la persona, aunque estén diseñados para crear la falsa creencia de que sí.
Es los últimos años, los tipos de juegos de azar y la forma en la que se accede a ellos ha ido aumentando y evolucionando de manera que, en la actualidad, contamos con una gran oferta de juegos de azar tanto de dominio público Loterías del Estado (SELAE) y ONCE como privado: casinos, salones de juego, empresas de juego online, etc. Según el informe anual de juego de la Comunitat Valenciana, de la Dirección General de Tributos y Juego en 2019 había en la Comunidad Valenciana 1.131 empresas de juego privado registradas (319 más que el año anterior) equivalentes principalmente a maquinas auxiliares de apuesta y máquinas tipo B (tragaperras) distribuidas en su mayoría en locales de hostelería y salones de juego.
La amplia oferta existente unida a factores como la posibilidad de obtener un beneficio económico inmediato y sin esfuerzo, han popularizado los juegos de apuesta entre la población más joven convirtiéndose el acto de apostar en una nueva forma de ocio juvenil. Además, ciertos beneficios añadidos del formato online como la comodidad que supone poder jugar en cualquier momento y lugar, la intimidad y el anonimato percibidos o la velocidad con la que se desarrolla el juego, están colaborando en el rápido desarrollo de una dependencia al juego en personas jóvenes llegando a ser una forma de regular las emociones para ellos.
Desde Fundación AEPA llevamos a cabo el programa “Tu vida no es un juego”, un programa de intervención en adicción al juego de apuesta dirigido a personas mayores de edad que presenten un patrón de juego problemático (sensación de pérdida de control, gastar más dinero del planeado, ansiedad, irritabilidad, sentimientos de culpa y/o arrepentimiento, problemas familiares, etc.). Ofrecemos atención a nivel individual y grupal para las personas afectadas por la conducta adictiva, así como asesoramiento y apoyo a familiares, quienes tienen un papel muy importante en el tratamiento del juego patológico.
A lo largo de la intervención, es preciso reducir y abandonar la conducta de juego aprendida y consolidada pero el objetivo no se reduce a conseguir la abstinencia, sino que es preciso desarrollar conductas alternativas, más adaptativas, que les permitan establecer objetivos y metas y así recuperar el control de sus vidas.
Recuerda, tu vida no es un juego, si sientes que tu vida está fuera de tu control no dudes en ponerte en contacto con nosotros.
Mónica García Santander
Psicóloga y coordinadora en Fundación AEPA Dénia.






















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