Noticias de la Marina Alta
Los perros como aliados de la salud mental: Compañía, rutina y bienestar emocional
La convivencia con un perro puede convertirse en un importante apoyo para el bienestar psicológico. Así lo explica Luisina Daives, psicóloga de Amadem, la ONG para la Salud Mental de la Marina Alta, quien destaca los beneficios que aporta el vínculo con estos animales para reducir el estrés, combatir la soledad y favorecer hábitos de vida más saludables.
Según señala la profesional, el contacto físico con un perro, como las caricias o los momentos de juego, favorece la liberación de hormonas relacionadas con el bienestar como la oxitocina, la serotonina y la dopamina, al tiempo que contribuye a reducir los niveles de cortisol, una sustancia vinculada al estrés.
Entre los principales efectos positivos de compartir la vida con un perro se encuentra la disminución de la ansiedad. La interacción diaria con el animal puede ayudar a reducir la tensión emocional, mejorar el estado de ánimo y generar una sensación de calma y seguridad.
Además del componente afectivo, los perros también impulsan la creación de rutinas. Los paseos diarios fomentan la actividad física, ayudan a mantener una mayor regularidad en los hábitos cotidianos y facilitan el contacto con otras personas, favoreciendo la socialización y reduciendo el aislamiento.
Daives recuerda que estas rutinas pueden ser especialmente beneficiosas para personas que atraviesan situaciones de soledad, ansiedad o dificultades emocionales, ya que el animal ofrece una presencia constante y un vínculo basado en la compañía y el cuidado mutuo.
La psicóloga apunta que incluso periodos breves de interacción pueden generar efectos positivos. Según explica, unos 15 minutos de caricias pueden favorecer la activación de las llamadas hormonas del bienestar y contribuir a disminuir la respuesta del organismo ante el estrés.
Aunque los animales de compañía pueden aportar numerosos beneficios a la salud mental, desde Amadem recuerdan que un perro no puede sustituir la atención de profesionales especializados cuando existe un problema psicológico. "Las mascotas son un regalo para nuestra Salud Mental", destaca Daives, pero insiste en la importancia de mantener un equilibrio entre el afecto recibido del animal y otros hábitos necesarios para construir una vida estable y saludable.
"Cuidar la salud mental implica combinar diferentes herramientas: mantener relaciones sociales, desarrollar hábitos beneficiosos, cuidar el cuerpo y pedir ayuda profesional cuando las dificultades persisten", subraya.
La convivencia con un perro puede convertirse en un importante apoyo para el bienestar psicológico. Así lo explica Luisina Daives, psicóloga de Amadem, la ONG para la Salud Mental de la Marina Alta, quien destaca los beneficios que aporta el vínculo con estos animales para reducir el estrés, combatir la soledad y favorecer hábitos de vida más saludables.
Según señala la profesional, el contacto físico con un perro, como las caricias o los momentos de juego, favorece la liberación de hormonas relacionadas con el bienestar como la oxitocina, la serotonina y la dopamina, al tiempo que contribuye a reducir los niveles de cortisol, una sustancia vinculada al estrés.
Entre los principales efectos positivos de compartir la vida con un perro se encuentra la disminución de la ansiedad. La interacción diaria con el animal puede ayudar a reducir la tensión emocional, mejorar el estado de ánimo y generar una sensación de calma y seguridad.
Además del componente afectivo, los perros también impulsan la creación de rutinas. Los paseos diarios fomentan la actividad física, ayudan a mantener una mayor regularidad en los hábitos cotidianos y facilitan el contacto con otras personas, favoreciendo la socialización y reduciendo el aislamiento.
Daives recuerda que estas rutinas pueden ser especialmente beneficiosas para personas que atraviesan situaciones de soledad, ansiedad o dificultades emocionales, ya que el animal ofrece una presencia constante y un vínculo basado en la compañía y el cuidado mutuo.
La psicóloga apunta que incluso periodos breves de interacción pueden generar efectos positivos. Según explica, unos 15 minutos de caricias pueden favorecer la activación de las llamadas hormonas del bienestar y contribuir a disminuir la respuesta del organismo ante el estrés.
Aunque los animales de compañía pueden aportar numerosos beneficios a la salud mental, desde Amadem recuerdan que un perro no puede sustituir la atención de profesionales especializados cuando existe un problema psicológico. "Las mascotas son un regalo para nuestra Salud Mental", destaca Daives, pero insiste en la importancia de mantener un equilibrio entre el afecto recibido del animal y otros hábitos necesarios para construir una vida estable y saludable.
"Cuidar la salud mental implica combinar diferentes herramientas: mantener relaciones sociales, desarrollar hábitos beneficiosos, cuidar el cuerpo y pedir ayuda profesional cuando las dificultades persisten", subraya.



















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