Gastronomía y comercio | Dénia, Ciutat del Pensament
Paco Alonso destaca la buena salud del Mercado de Dénia frente al incierto futuro de los mercados tradicionales
El periodista y divulgador gastronómico señala el producto fresco y la identidad de la Marina Alta como principales fortalezas del mercado dianense y pone también en valor el Mercat del Riurau de Jesús Pobre.
Paco Alonso, con dos de sus publicaciones sobre cultura gastronómica.
El Mercado Municipal de Dénia cuenta con dos elementos que, según el periodista y divulgador gastronómico Paco Alonso, resultan decisivos para su futuro: la presencia de producto fresco y una identidad estrechamente vinculada al territorio de la Marina Alta.
Así lo destacó el autor del libro La cultura del Mercat durante un encuentro celebrado el pasado viernes en la Biblioteca Juan Chabás de Dénia, donde analizó la situación actual de los mercados tradicionales y los desafíos que afrontan para mantener su función comercial, social y cultural.
Alonso se mostró especialmente sorprendido por la actividad y los diferentes usos del mercado dianense, que llegó a calificar de «apoteósico». Su valoración positiva contrastó, sin embargo, con el panorama general que dibujó para estos espacios comerciales.
![[Img #51733]](https://deniadigital.es/upload/images/10_2026/58_paco-alonso-gastronomia-denia-ciutat-del-pensament2.jpg)
Los mercados tradicionales, ante los cambios en los hábitos de consumo
El periodista recordó que los mercados han sido históricamente uno de los grandes pilares de la civilización mediterránea y un elemento central de su cultura, aunque considera que su continuidad se enfrenta actualmente a importantes dificultades.
Entre ellas señaló los cambios en los hábitos de compra, la transformación de numerosos mercados tradicionales en espacios orientados principalmente al turismo y la progresiva pérdida de su función como puntos de encuentro de la población local.
En algunos mercados, explicó, los puestos de productos frescos y de temporada están cediendo terreno a establecimientos de comida preparada, recuerdos y productos exóticos destinados a un público diferente del consumidor habitual.
A esta transformación se suma otro problema: la falta de relevo generacional en negocios tradicionales como pescaderías, carnicerías y charcuterías, que en muchos casos terminan cerrando por la ausencia de personas dispuestas a continuar la actividad.
Alonso advirtió de que estos cambios no solo afectan a la oferta comercial, sino también a la función social de los mercados, que durante generaciones han servido como espacios de relación y convivencia.
La gastronomía como oportunidad, pero sin perder al productor
Durante su intervención, Paco Alonso repasó diferentes modelos de mercados y el papel que está desempeñando la gastronomía en su transformación.
En muchos casos, señaló, la actividad gastronómica está contribuyendo a mantener estos espacios mediante fórmulas que favorecen la relación entre productores, comerciantes y establecimientos de restauración.
Entre los ejemplos mencionados figura la posibilidad de que los consumidores adquieran productos frescos en los puestos y puedan llevarlos a bares del propio mercado para que sean preparados.
Sin embargo, el divulgador insistió en que encontrar el equilibrio entre gastronomía, comercio tradicional y producto de proximidad no resulta sencillo.
A su juicio, el futuro de estos espacios pasa por proteger a los productores, aprovechar la riqueza agroalimentaria del territorio y ofrecer servicios adaptados a las necesidades actuales de la ciudadanía, sin renunciar a su identidad.
Dénia y Jesús Pobre, dos ejemplos vinculados al territorio
En este contexto, Alonso destacó las posibilidades del Mercado Municipal de Dénia, al considerar que dispone de una identidad territorial reconocible y de una oferta vinculada a la producción agroalimentaria de la Marina Alta.
Estas características permiten que el mercado continúe siendo un lugar de encuentro entre ciudadanía, productores, vendedores y profesionales de la hostelería, manteniendo una relación directa con el entorno.
El periodista también dedicó palabras de reconocimiento al Mercat del Riurau de Jesús Pobre, que presentó como un ejemplo de creatividad, apoyo al pequeño productor y protección del patrimonio.
«Tenéis otra joya, el Mercat del Riurau de Jesús Pobre», destacó durante su intervención.
Para Alonso, iniciativas de este tipo demuestran que los mercados pueden encontrar nuevas fórmulas para mantenerse activos sin perder su relación con la agricultura, los productos locales y las tradiciones del territorio.
«Tenéis una amplia paleta de colores para hacer muchas cosas»
La conversación se celebró dentro del programa «Dénia, Ciutat del Pensament», en una actividad organizada por la Oficina de la Innovación y la Creatividad del Ayuntamiento de Dénia.
Durante el encuentro, Paco Alonso defendió la importancia de dotar a cada mercado de una identidad propia como una de las claves para garantizar la continuidad de estos espacios de memoria y cultura.
Para explicar las posibilidades que ofrece la riqueza gastronómica de la comarca, utilizó una comparación con el trabajo artístico.
«Pensad que el mercado es una cara para maquillar y aquí tenéis una amplia paleta de colores para hacer muchas cosas», señaló, en referencia a la diversidad de productos y recursos agroalimentarios de la Marina Alta.
El divulgador concluyó su reflexión destacando el papel que desempeña Dénia y su entorno en la gastronomía valenciana.
«Sois el eje de toda la Comunitat Valenciana en el ámbito de la gastronomía», afirmó.
Su intervención puso así el acento en la necesidad de preservar el carácter comercial y cultural de los mercados, adaptándolos a los nuevos hábitos de consumo sin perder la relación con los productores y el territorio.
Paco Alonso, con dos de sus publicaciones sobre cultura gastronómica.El Mercado Municipal de Dénia cuenta con dos elementos que, según el periodista y divulgador gastronómico Paco Alonso, resultan decisivos para su futuro: la presencia de producto fresco y una identidad estrechamente vinculada al territorio de la Marina Alta.
Así lo destacó el autor del libro La cultura del Mercat durante un encuentro celebrado el pasado viernes en la Biblioteca Juan Chabás de Dénia, donde analizó la situación actual de los mercados tradicionales y los desafíos que afrontan para mantener su función comercial, social y cultural.
Alonso se mostró especialmente sorprendido por la actividad y los diferentes usos del mercado dianense, que llegó a calificar de «apoteósico». Su valoración positiva contrastó, sin embargo, con el panorama general que dibujó para estos espacios comerciales.
![[Img #51733]](https://deniadigital.es/upload/images/10_2026/58_paco-alonso-gastronomia-denia-ciutat-del-pensament2.jpg)
Los mercados tradicionales, ante los cambios en los hábitos de consumo
El periodista recordó que los mercados han sido históricamente uno de los grandes pilares de la civilización mediterránea y un elemento central de su cultura, aunque considera que su continuidad se enfrenta actualmente a importantes dificultades.
Entre ellas señaló los cambios en los hábitos de compra, la transformación de numerosos mercados tradicionales en espacios orientados principalmente al turismo y la progresiva pérdida de su función como puntos de encuentro de la población local.
En algunos mercados, explicó, los puestos de productos frescos y de temporada están cediendo terreno a establecimientos de comida preparada, recuerdos y productos exóticos destinados a un público diferente del consumidor habitual.
A esta transformación se suma otro problema: la falta de relevo generacional en negocios tradicionales como pescaderías, carnicerías y charcuterías, que en muchos casos terminan cerrando por la ausencia de personas dispuestas a continuar la actividad.
Alonso advirtió de que estos cambios no solo afectan a la oferta comercial, sino también a la función social de los mercados, que durante generaciones han servido como espacios de relación y convivencia.
La gastronomía como oportunidad, pero sin perder al productor
Durante su intervención, Paco Alonso repasó diferentes modelos de mercados y el papel que está desempeñando la gastronomía en su transformación.
En muchos casos, señaló, la actividad gastronómica está contribuyendo a mantener estos espacios mediante fórmulas que favorecen la relación entre productores, comerciantes y establecimientos de restauración.
Entre los ejemplos mencionados figura la posibilidad de que los consumidores adquieran productos frescos en los puestos y puedan llevarlos a bares del propio mercado para que sean preparados.
Sin embargo, el divulgador insistió en que encontrar el equilibrio entre gastronomía, comercio tradicional y producto de proximidad no resulta sencillo.
A su juicio, el futuro de estos espacios pasa por proteger a los productores, aprovechar la riqueza agroalimentaria del territorio y ofrecer servicios adaptados a las necesidades actuales de la ciudadanía, sin renunciar a su identidad.
Dénia y Jesús Pobre, dos ejemplos vinculados al territorio
En este contexto, Alonso destacó las posibilidades del Mercado Municipal de Dénia, al considerar que dispone de una identidad territorial reconocible y de una oferta vinculada a la producción agroalimentaria de la Marina Alta.
Estas características permiten que el mercado continúe siendo un lugar de encuentro entre ciudadanía, productores, vendedores y profesionales de la hostelería, manteniendo una relación directa con el entorno.
El periodista también dedicó palabras de reconocimiento al Mercat del Riurau de Jesús Pobre, que presentó como un ejemplo de creatividad, apoyo al pequeño productor y protección del patrimonio.
«Tenéis otra joya, el Mercat del Riurau de Jesús Pobre», destacó durante su intervención.
Para Alonso, iniciativas de este tipo demuestran que los mercados pueden encontrar nuevas fórmulas para mantenerse activos sin perder su relación con la agricultura, los productos locales y las tradiciones del territorio.
«Tenéis una amplia paleta de colores para hacer muchas cosas»
La conversación se celebró dentro del programa «Dénia, Ciutat del Pensament», en una actividad organizada por la Oficina de la Innovación y la Creatividad del Ayuntamiento de Dénia.
Durante el encuentro, Paco Alonso defendió la importancia de dotar a cada mercado de una identidad propia como una de las claves para garantizar la continuidad de estos espacios de memoria y cultura.
Para explicar las posibilidades que ofrece la riqueza gastronómica de la comarca, utilizó una comparación con el trabajo artístico.
«Pensad que el mercado es una cara para maquillar y aquí tenéis una amplia paleta de colores para hacer muchas cosas», señaló, en referencia a la diversidad de productos y recursos agroalimentarios de la Marina Alta.
El divulgador concluyó su reflexión destacando el papel que desempeña Dénia y su entorno en la gastronomía valenciana.
«Sois el eje de toda la Comunitat Valenciana en el ámbito de la gastronomía», afirmó.
Su intervención puso así el acento en la necesidad de preservar el carácter comercial y cultural de los mercados, adaptándolos a los nuevos hábitos de consumo sin perder la relación con los productores y el territorio.



















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