Fig. 01. Panteón de José Joaquín García Rodríguez. 1923. Jesús Pobre. Patrimonio y Cultura
El artístico panteón del cementerio de Jesús Pobre
El singular mausoleo, construido en 1923, posee un simbolismo artístico y arquitectónico permite acercarse a la historia de uno de los antiguos propietarios de Jesús Pobre.
En el pequeño cementerio de Jesús Pobre, entre las hileras de nichos, destaca una construcción funeraria que rompe la uniformidad del recinto. Se trata del panteón de José Joaquín García Rodríguez, un ecléctico mausoleo de piedra que combina elementos neogóticos, clásicos y modernistas.
En la pequeña población de Jesús Pobre, con sus cerca de mil habitantes, posee un pequeño cementerio a las afueras de la población el cual fue renovado en 2018. Un espacio cuadrado en cuyas paredes interiores se ubican una trama de nichos para el descanso eterno de los que allí reposan. En medio del campo santo, un mausoleo en piedra destaca aisladamente siendo una noble construcción que llama la atención frente a la regularidad de los nichos que le rodean, es el panteón de José Joaquín García Rodríguez, un notable personaje que falleció en 1910 (Fig. 1).
El hecho de la existencia de un panteón tan sólido y destacado en una población tan pequeña, ya indica de que estamos hablando de un personaje relevante. Ya desde la segunda mitad del siglo XVIII, pero generalizándose en el siglo XIX, se impuso una orden por la cual los cementerios debían construirse a las afueras de las poblaciones por medidas higienistas. Al mismo tiempo, en la misma centuria surgen una nueva clase social burguesa, con o sin títulos nobiliarios, pero sí destacados personajes que quieren potencias su status social o riqueza económica a través de varios caminos, uno de ellos será la construcción de destacadas viviendas para ser vistas a ojos de la población, y otro medio será a través de dignificar su lugar de descanso eterno levantando sepulturas, mausoleos o panteones en donde se convierten así, en una manifestación artística.
![[Img #51793]](https://deniadigital.es/upload/images/10_2026/924_fig-2.png)
Los mausoleos o panteones siguen las modas estilísticas artísticas del momento en la arquitectura, para presentar su morada eterna como una extensión de este poder. De esta manera, la recreación de pequeñas capillas que, junto con una iconografía de la muerte, se crean edificios con los estilos historicistas del momento, siendo los más demandados los estilos neoclásicos, neogóticos o neobizantinos o bien siguen la libertad de estilos a través del conocido eclecticismo que es la fusión de todos ellos.
Este es el caso del panteón que estamos tratando, se trataría de una construcción ecléctica formada por una capilla de planta rectangular que está cubierta por una bóveda de cañón (Fig. 2). Su fachada principal, la que recibe al visitante, es la parte más decorada. Se accede por medio de un arco carpanel (que nos recuerda al estilo gótico), flanqueado por dos semicolumnas cuyos capiteles soportan dos nudos en forma circular de hojas de acanto. En los extremos del mausoleo, unos pilares escalonados ofrecen solidez a la construcción. Estos pilares están coronados con unos capiteles decorados con hojas de acanto. Se rematan estos pilares, que se repiten en las cuatro esquinas, con unos pináculos que recuerdan al arte gótico. Todo está coronado con una cruz y la inscripción de cuándo se edificó el panteón, 1923. La modernidad de la construcción se refleja a través de la reja de entrada o la reja de la ventana posterior, cuyas líneas de formación vegetal esquematizada con juegos de curvas y contracurvas, indican un estilo modernista propio del momento.
![[Img #51795]](https://deniadigital.es/upload/images/10_2026/5341_fig-3.png)
La representación de la hoja de acanto en la arquitectura tiene su origen en el arte griego de finales del siglo V a.C. a través del llamado estilo corintio y su simbolismo tiene que ver la inmortalidad y la eternidad. El acanto aparece también representado en estelas funerarias o mausoleos relacionándose con el origen de su leyenda por el que una nodriza depositó en la tumba de la niña que cuidaba, un canastillo con sus objetos personajes cubierto por una teja. Llegada la primavera, el arquitecto Calímaco se fijó que de la tumba y envolviendo el canastillo, había crecido una planta de acanto tomándolo como referencia para inmortalizarlo en los capiteles del estilo corintio. Por tanto, no es extraño encontrarnos esta planta decorando la entrada y capiteles de este panteón en alusión al recuerdo inmortal de sus yacentes (Fig. 3).
![[Img #51797]](https://deniadigital.es/upload/images/10_2026/8488_fig-4.png)
En el espacio que correspondería al tímpano de la fachada, y sobre la lápida con la inscripción de sus moradores, el panteón está decorado con un tondo con la imagen de una Virgen María de perfil, con facciones juveniles, rodeada de un nimbo con rayos solares y con la mano -tan solo se aprecian unos dedos- en el pecho. El tondo está enmarcado con una planta de cardo mariano, resaltando sus hojas espinosas en la base de la que salen dos flores a cada lado. El cardo es una planta muy representada también en el mundo cristiano, simbolizando genéricamente como el pecado, la penitencia y la redención, pero sus características espinas que envuelven sus hojas y flor causan dolor, por tanto, es un simbolismo bien del dolor de Cristo o de la Virgen, como ocurre en el caso de este panteón (Fig. 4).
![[Img #51798]](https://deniadigital.es/upload/images/10_2026/5624_fig-5.png)
Las inscripciones en la fachada principal y en la lápida de su interior nos indican quienes moran en su interior. En el frente se puede leer: “Propiedad de D. José Joaquín y Dª Ana María García Rodríguez”. En el interior, la lápida sepulcral del difunto reza: “D. José Joaquín García Rodríguez. Falleció el 9 de febrero de 1910 a los 63 años de edad” (Fig. 5). De esta manera deducimos que este personaje o familia, tuvieron que tener un papel de gran relevancia y ser una familia acaudalada como para decidir encargar y construir un panteón con estas dimensiones y con un gusto artístico de la época, pero ¿qué podemos saber de este personaje?
Por la fecha de defunción es deducible que debió nacer en 1847, esto es seguro, pero lamentablemente no hemos encontrado información acerca del personaje. Lo más relevante es una mención que aparece en el Semanal Pintoresco Español de 1851, con una cita en el texto que dice: “al ir a ser demolido dicho exconvento para aprovechar los materiales, el año de 1849 por el que le compró al estado por una cantidad tan insignificante que nos da vergüenza estamparla aquí, le pudo adquirir por mediación e influjo nuestros, el propietario y alcalde pedáneo del valle, D. José Joaquín García, cuya casa es la de la derecha del grabado, sin otro objeto, mira ni especulación que las de evitar se convirtiese en un montón de escombros y de ruinas”.
![[Img #51799]](https://deniadigital.es/upload/images/10_2026/1893_fig-6.jpg)
El texto hace referencia al momento en que se desamortizó el convento de Jesús Pobre y pasó a manos privadas gracias a la adquisición de un José Joaquín García, el cual era propietario de tierras a la vez que alcalde. El nombre coincide claramente con la persona que aparece mencionado en el panteón, pero obviamente no puede ser el mismo, ya que, en la fecha en que se publica el Semanario Pintoresco, la persona mencionada en la lápida tendría solamente dos años de edad. Esto quiere decir que nuestro José Joaquín García Rodríguez tuvo que ser el hijo de este José Joaquín García que adquirió el monasterio y que vivía en la antigua casa palacio que fue de los Ostalnou y Colomer. También debe ser la persona que tendría en posesión diversas tierras con el cultivo de la vid, convirtiéndose en uno de los mayores productores de pasa ya que el riurau que hoy se conserva en Jesús Pobre, así como el espacio dedicado al sequer serían de su propiedad.
En cualquier caso, este panteón es un ejemplo representativo del arte mortuorio de entre siglos, queriendo que su memoria no solo quede inmortalizada en vida, sino en su eterno descanso a través de esta arquitectura a modo de panteón artístico.
BIBLIOGRAFÍA
GUTIÉRREZ PULIDO, David: “La antigua casa palacio de los Ostalnou y Colomer en Jesús Pobre” en Dénia Digital, 29 de marzo de 2026, accesible en https://deniadigital.es/art/22481/la-antigua-casa-palacio-de-los-ostalnou-y-colomer-en-jesus-pobre
QUIÑONES COSTA, Ana María: La decoración vegetal en el Arte Español de la Alta Edad Media: su simbolismo. Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid, 1993.
SALOMÓN, Remigio: “El exconvento de Jesús Pobre”, Semanario Pintoresco Español, nº 8, 23 de febrero de 1851, p. 37
GUTIÉRREZ PULIDO, David: “La antigua casa palacio de los Ostalnou y Colomer en Jesús Pobre” en Dénia Digital, 29 de marzo de 2026, accesible en https://deniadigital.es/art/22481/la-antigua-casa-palacio-de-los-ostalnou-y-colomer-en-jesus-pobre
QUIÑONES COSTA, Ana María: La decoración vegetal en el Arte Español de la Alta Edad Media: su simbolismo. Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid, 1993.
SALOMÓN, Remigio: “El exconvento de Jesús Pobre”, Semanario Pintoresco Español, nº 8, 23 de febrero de 1851, p. 37
En la pequeña población de Jesús Pobre, con sus cerca de mil habitantes, posee un pequeño cementerio a las afueras de la población el cual fue renovado en 2018. Un espacio cuadrado en cuyas paredes interiores se ubican una trama de nichos para el descanso eterno de los que allí reposan. En medio del campo santo, un mausoleo en piedra destaca aisladamente siendo una noble construcción que llama la atención frente a la regularidad de los nichos que le rodean, es el panteón de José Joaquín García Rodríguez, un notable personaje que falleció en 1910 (Fig. 1).
El hecho de la existencia de un panteón tan sólido y destacado en una población tan pequeña, ya indica de que estamos hablando de un personaje relevante. Ya desde la segunda mitad del siglo XVIII, pero generalizándose en el siglo XIX, se impuso una orden por la cual los cementerios debían construirse a las afueras de las poblaciones por medidas higienistas. Al mismo tiempo, en la misma centuria surgen una nueva clase social burguesa, con o sin títulos nobiliarios, pero sí destacados personajes que quieren potencias su status social o riqueza económica a través de varios caminos, uno de ellos será la construcción de destacadas viviendas para ser vistas a ojos de la población, y otro medio será a través de dignificar su lugar de descanso eterno levantando sepulturas, mausoleos o panteones en donde se convierten así, en una manifestación artística.
![[Img #51793]](https://deniadigital.es/upload/images/10_2026/924_fig-2.png)
Los mausoleos o panteones siguen las modas estilísticas artísticas del momento en la arquitectura, para presentar su morada eterna como una extensión de este poder. De esta manera, la recreación de pequeñas capillas que, junto con una iconografía de la muerte, se crean edificios con los estilos historicistas del momento, siendo los más demandados los estilos neoclásicos, neogóticos o neobizantinos o bien siguen la libertad de estilos a través del conocido eclecticismo que es la fusión de todos ellos.
Este es el caso del panteón que estamos tratando, se trataría de una construcción ecléctica formada por una capilla de planta rectangular que está cubierta por una bóveda de cañón (Fig. 2). Su fachada principal, la que recibe al visitante, es la parte más decorada. Se accede por medio de un arco carpanel (que nos recuerda al estilo gótico), flanqueado por dos semicolumnas cuyos capiteles soportan dos nudos en forma circular de hojas de acanto. En los extremos del mausoleo, unos pilares escalonados ofrecen solidez a la construcción. Estos pilares están coronados con unos capiteles decorados con hojas de acanto. Se rematan estos pilares, que se repiten en las cuatro esquinas, con unos pináculos que recuerdan al arte gótico. Todo está coronado con una cruz y la inscripción de cuándo se edificó el panteón, 1923. La modernidad de la construcción se refleja a través de la reja de entrada o la reja de la ventana posterior, cuyas líneas de formación vegetal esquematizada con juegos de curvas y contracurvas, indican un estilo modernista propio del momento.
![[Img #51795]](https://deniadigital.es/upload/images/10_2026/5341_fig-3.png)
La representación de la hoja de acanto en la arquitectura tiene su origen en el arte griego de finales del siglo V a.C. a través del llamado estilo corintio y su simbolismo tiene que ver la inmortalidad y la eternidad. El acanto aparece también representado en estelas funerarias o mausoleos relacionándose con el origen de su leyenda por el que una nodriza depositó en la tumba de la niña que cuidaba, un canastillo con sus objetos personajes cubierto por una teja. Llegada la primavera, el arquitecto Calímaco se fijó que de la tumba y envolviendo el canastillo, había crecido una planta de acanto tomándolo como referencia para inmortalizarlo en los capiteles del estilo corintio. Por tanto, no es extraño encontrarnos esta planta decorando la entrada y capiteles de este panteón en alusión al recuerdo inmortal de sus yacentes (Fig. 3).
![[Img #51797]](https://deniadigital.es/upload/images/10_2026/8488_fig-4.png)
En el espacio que correspondería al tímpano de la fachada, y sobre la lápida con la inscripción de sus moradores, el panteón está decorado con un tondo con la imagen de una Virgen María de perfil, con facciones juveniles, rodeada de un nimbo con rayos solares y con la mano -tan solo se aprecian unos dedos- en el pecho. El tondo está enmarcado con una planta de cardo mariano, resaltando sus hojas espinosas en la base de la que salen dos flores a cada lado. El cardo es una planta muy representada también en el mundo cristiano, simbolizando genéricamente como el pecado, la penitencia y la redención, pero sus características espinas que envuelven sus hojas y flor causan dolor, por tanto, es un simbolismo bien del dolor de Cristo o de la Virgen, como ocurre en el caso de este panteón (Fig. 4).
![[Img #51798]](https://deniadigital.es/upload/images/10_2026/5624_fig-5.png)
Las inscripciones en la fachada principal y en la lápida de su interior nos indican quienes moran en su interior. En el frente se puede leer: “Propiedad de D. José Joaquín y Dª Ana María García Rodríguez”. En el interior, la lápida sepulcral del difunto reza: “D. José Joaquín García Rodríguez. Falleció el 9 de febrero de 1910 a los 63 años de edad” (Fig. 5). De esta manera deducimos que este personaje o familia, tuvieron que tener un papel de gran relevancia y ser una familia acaudalada como para decidir encargar y construir un panteón con estas dimensiones y con un gusto artístico de la época, pero ¿qué podemos saber de este personaje?
Por la fecha de defunción es deducible que debió nacer en 1847, esto es seguro, pero lamentablemente no hemos encontrado información acerca del personaje. Lo más relevante es una mención que aparece en el Semanal Pintoresco Español de 1851, con una cita en el texto que dice: “al ir a ser demolido dicho exconvento para aprovechar los materiales, el año de 1849 por el que le compró al estado por una cantidad tan insignificante que nos da vergüenza estamparla aquí, le pudo adquirir por mediación e influjo nuestros, el propietario y alcalde pedáneo del valle, D. José Joaquín García, cuya casa es la de la derecha del grabado, sin otro objeto, mira ni especulación que las de evitar se convirtiese en un montón de escombros y de ruinas”.
![[Img #51799]](https://deniadigital.es/upload/images/10_2026/1893_fig-6.jpg)
El texto hace referencia al momento en que se desamortizó el convento de Jesús Pobre y pasó a manos privadas gracias a la adquisición de un José Joaquín García, el cual era propietario de tierras a la vez que alcalde. El nombre coincide claramente con la persona que aparece mencionado en el panteón, pero obviamente no puede ser el mismo, ya que, en la fecha en que se publica el Semanario Pintoresco, la persona mencionada en la lápida tendría solamente dos años de edad. Esto quiere decir que nuestro José Joaquín García Rodríguez tuvo que ser el hijo de este José Joaquín García que adquirió el monasterio y que vivía en la antigua casa palacio que fue de los Ostalnou y Colomer. También debe ser la persona que tendría en posesión diversas tierras con el cultivo de la vid, convirtiéndose en uno de los mayores productores de pasa ya que el riurau que hoy se conserva en Jesús Pobre, así como el espacio dedicado al sequer serían de su propiedad.
En cualquier caso, este panteón es un ejemplo representativo del arte mortuorio de entre siglos, queriendo que su memoria no solo quede inmortalizada en vida, sino en su eterno descanso a través de esta arquitectura a modo de panteón artístico.
BIBLIOGRAFÍA
GUTIÉRREZ PULIDO, David: “La antigua casa palacio de los Ostalnou y Colomer en Jesús Pobre” en Dénia Digital, 29 de marzo de 2026, accesible en https://deniadigital.es/art/22481/la-antigua-casa-palacio-de-los-ostalnou-y-colomer-en-jesus-pobre
QUIÑONES COSTA, Ana María: La decoración vegetal en el Arte Español de la Alta Edad Media: su simbolismo. Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid, 1993.
SALOMÓN, Remigio: “El exconvento de Jesús Pobre”, Semanario Pintoresco Español, nº 8, 23 de febrero de 1851, p. 37
GUTIÉRREZ PULIDO, David: “La antigua casa palacio de los Ostalnou y Colomer en Jesús Pobre” en Dénia Digital, 29 de marzo de 2026, accesible en https://deniadigital.es/art/22481/la-antigua-casa-palacio-de-los-ostalnou-y-colomer-en-jesus-pobre
QUIÑONES COSTA, Ana María: La decoración vegetal en el Arte Español de la Alta Edad Media: su simbolismo. Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid, 1993.
SALOMÓN, Remigio: “El exconvento de Jesús Pobre”, Semanario Pintoresco Español, nº 8, 23 de febrero de 1851, p. 37

















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